Y no nos parece poco, aunque visto de repente ha sido un suspiro. La medida del tiempo es relativa, si ahora pienso en lo que me queda mañana por hacer se me hace un poco largo, si reparo en las cosas que nos faltan de solucionar en el banco, el tiempo es largo y tedioso, pero si echo la vista atras, 8 años han pasado en un momento, casi no nos hemos enterado, nos vemos en el espejo igual que el primer día, y todo esto son las miradas subjetivas, todo depende de la lupa y todo es relativo.
Hemos cometido muchos y grandes fallos, todos humanos, pero fallos en definitiva; también esperamos haber proporcionado algún momento de placer y mas un buen rato, esa es nuestra intención cada día, de hecho me despido con un sincero agradecimiento por cada visita, por cada minuto de compañia y les aseguro que mañana volveremos con energías renovadas, prepararemos un nuevo postre, otro aperitivo que ya tengo en la cabeza y reeditaremos ese pastel de kabratxo que tanto gusto nos da cada vez que lo preparamos. Esto solo para empezar el día, luego habra más sorpresas.
Muchas gracias, sinceramente.